Un postre de textura suave y sabor refinado. Para disfrutar sin culpas! Base Nueces peladas 200 gr. Huevos 4 Fructosa 2 cucharadas O edulcorante apto para cocción Fécula de maíz para espolvorear el molde Relleno Queso blanco descremado 2 potes grandes (320 gr. cada uno) Gelatina dietética de durazno 12 gr. (medio sobre de 8 porciones) Duraznos en almíbar dietéticos 1 lata Nueces trituradas para decoración Cantidad de porciones : 6 Procesar las nueces hasta que queden bien trituradas. Colocarlas en un bol, agregar los huevos y la fructosa. Mezclar sin batir. Colocar la preparación en una tortera desmontable de 24 cm enmantecada y espolvoreada con fécula de maíz. Llevar a horno moderado hasta que la superficie se vea seca aproximadamente 15 minutos, por dentro debe quedar húmeda. Dejar enfriar. Batir a mano el queso crema agregando la gelatina en polvo en forma de lluvia. Rellenar la tarta con la crema de duraznos y dejar enfriar en la heladera 2 horas. Desmoldar la tarta y decorar con gajos de durazno formando una flor, colocar una nuez mariposa en el centro y espolvorear los bordes con nueces trituradas.